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Cuando las personas me preguntan por qué estoy haciendo campaña para el congreso, les gusta preguntar dos cosas: por qué estoy postulándome, y qué experiencia tengo. Para mi, ambas respuestas están relacionadas.

 

Profesionalmente, mi experiencia es simplemente suficiente. Soy un miembro electo del consejo del vecindario quien está acostumbrado a servir a las necesidades de mi gente. Soy un abogado que ha trabajado en una amplia gama de campos, en todos buscando la justicia para el necesitado. He investigado la corrupción, trabajado en casos laborales, y, en mi trabajo actual como abogado de inmigración, he defendido a esos que su único “crimen” es querer ser un Americano.

David Speaking at the Debate

Pero hay experiencia que es más importante para mí que los incisos en un currículum. Para mí, la experiencia que me califica para postularme para el Congreso, y de hecho, es la razón por la que me postulo, es la vida que  he pasado abriéndome camino hacia una carrera, construyéndome desde cero aquí en Los Ángeles, a pesar de la inseguridad financiera, inseguridad de vivienda, inseguridad laboral y todas las ansiedades y problemas que las acompañan.

 

Mi experiencia y mi capacidad laboral más importante es una vida en Los Ángeles al igual que la mayoría de las personas que viven aquí: trabajando duro para sobrevivir. Querer más, merecer más y ver que mi gobierno no haga nada al respecto.

Comencé mi carrera como muchos hoy: enterrado bajo una montaña de deudas,  intercalando 2-3 trabajos durante el día, trabajando gratis como abogado, porque los trabajos legales pagados eran escasos en esos días, y conduciendo para Uber y Lyft cuando la mayoría de las personas dormían

 

A menudo, tenía poco en que confiar más que en la fortaleza, la determinación y una lección que comencé a aprender desde que tenía ocho años.

David and his mom at Church

En ese entonces, mi iglesia en Los Ángeles estaba llena de miembros que no podían hablar inglés. Como hijo de inmigrantes, era el vínculo entre el mundo y el idioma que conocían, y el mundo y el idioma en el que estaban.

 

Mi trabajo, cuando era un niño de ocho años, era traducir las llamadas telefónicas al inglés cuando los miembros de mi iglesia lo necesitaban para llamar a la compañía telefónica y preguntar sobre facturas. Mi trabajo era ser su voz cuando nadie más podía serlo . Estaba orgulloso de tomar sus necesidades y convertirlas en acción.

Haciendo un avance rápido a mi vida adulta, trabajando todos esos empleos y sin tener un momento para respirar: todavía recordaba esa lección. Toda mi carrera se ha visto impulsada por el deseo de ayudar a quienes necesitan una voz:

  • Investigué a funcionarios corruptos en Los Ángeles, ayudado a que el gobierno de nuestra ciudad fuera justo.
  • Forme una empresa legal completa para ayudar a los creativos de nivel inicial. No las mega estrellas, sino los artistas que luchan por ganarse la vida, los que trabajan 2 a 3 trabajos para sobrevivir–quienes temían que una llamada de diez minutos con un abogado normal les costaría los ingresos de un mes.
  • Escribí un libro para artistas que necesitaban asesoramiento legal, para que pudieran defenderse a sí mismos y nunca más ser engañados.
  • He litigado en casos laborales y de empleo en nombre de los empleados y trabajadores demandantes, asegurando un proceso legal justo y equitativo en nuestros lugares de trabajo.

Una vez acepté lo que pensé que era mi trabajo soñado en la industria de la música, solo para dejarlo y convertirme en abogado de inmigración 9 meses después. ¿Por qué? Porque me di cuenta de algo sobre mí:

 

Si no estoy ayudando a otros, simplemente no estoy interesado. Es por eso que trabajo para defender a los demandados en la corte de inmigración cuando reciben su aviso de comparecencia, y por eso lucho para ayudar a mis clientes a buscar asilo aquí en los EE. UU.

Nuestro representante actual toma el 98,8% de su dinero de grandes donantes y  PAC corporativos. Debe responder ante empresas de cuidado de la salud, farmacéuticas, fabricantes de armas y cobradores de deudas. Yo quiero responder a mi gente y poner a mi comunidad en primer lugar.

 

Quiero construirles una base sólida en donde pararse, para que nunca tengan que preocuparse que al día siguiente se queden sin nada. Quiero continuar mi carrera y mantenerme fiel a la historia de mi vida.

Mi experiencia es expresar las necesidades de los demás, porque las conozco de primera mano. Lo he hecho durante más de 10 años como abogado para todos mis clientes, y lo he hecho durante toda la vida como hijo, hermano y amigo de muchos.

 

Mi experiencia es la razón por la que estoy postulándome. Y mi experiencia ayudará a que tu voz llegue al Congreso. Después de todo, es lo que mejor conozco.

Historia de David